Seguro clínicas
Contrata el mejor seguro para clínicas de responsabilidad civil
En Salasegur sabemos que una clínica es mucho más que un espacio donde se prestan servicios sanitarios. En sus instalaciones se realizan consultas, diagnósticos, tratamientos y otras actividades que implican el uso de equipos médicos, instrumental, productos y elementos que pueden generar diferentes tipos de riesgos.
Un error durante la atención, un daño accidental en las instalaciones o un incidente que afecte a un paciente puede tener consecuencias económicas para el negocio. Por eso, disponer de un seguro para clínicas adecuado es una parte importante de la gestión de cualquier establecimiento dedicado a la actividad sanitaria.
Dentro de este contexto, el seguro de responsabilidad civil para clínicas adquiere especial relevancia, ya que permite afrontar determinadas reclamaciones relacionadas con daños ocasionados durante el desarrollo de la actividad profesional, siempre según las condiciones de la póliza.
Una clínica desarrolla diariamente su actividad utilizando instalaciones, equipamiento médico, instrumental y productos que pueden estar expuestos a diferentes riesgos. Además, el establecimiento recibe pacientes de forma continua, lo que incrementa la exposición a posibles incidentes durante la atención sanitaria.
Esto hace que una póliza genérica para empresas no siempre ofrezca una protección suficientemente adaptada a las características de una clínica.
Entre los riesgos que pueden aparecer se encuentran:
* Accidentes sufridos por pacientes dentro del establecimiento.
* Daños ocasionados durante la prestación de servicios sanitarios.
* Incidentes relacionados con equipos médicos e instrumental.
* Daños derivados de productos o tratamientos.
* Daños a terceros.
* Incendios u otros daños materiales en las instalaciones.
* Reclamaciones relacionadas con la actividad profesional.
Por este motivo, el seguro para clínicas debe plantearse teniendo en cuenta tanto las características del establecimiento como la actividad sanitaria que se desarrolla en su interior.
¿Por qué necesita una clínica un seguro específico?
Preguntas frecuentes sobre seguros de responsabilidad civil para clínicas
¿Qué coberturas puede incluir un seguro para clínicas?
No existe una única póliza válida para todas las clínicas. Las necesidades pueden variar en función del tamaño del centro, los servicios sanitarios ofrecidos y las características de la actividad desarrollada.
Entre las coberturas que pueden contemplarse se encuentran las siguientes:
Responsabilidad civil
La responsabilidad civil puede proteger frente a determinadas reclamaciones de terceros por daños ocasionados durante el desarrollo de la actividad asegurada.
Es una de las coberturas que conviene analizar con mayor atención, especialmente cuando la clínica atiende pacientes diariamente.
Daños al local
Las instalaciones pueden estar expuestas a incendios, daños por agua, fenómenos meteorológicos u otros acontecimientos, dependiendo de las coberturas contratadas.
Protección de equipos e instrumental
Equipos de diagnóstico, aparatología médica, instrumental y otros dispositivos pueden representar una inversión importante para una clínica.
Una avería o un daño accidental puede afectar directamente al funcionamiento del centro y generar costes de reparación o sustitución.
Daños a pacientes y terceros
Los pacientes que acuden a la clínica pueden estar expuestos a diferentes situaciones durante su estancia o atención.
Es importante comprobar qué protección ofrece la póliza frente a posibles daños relacionados con la actividad, los tratamientos o las instalaciones del centro.
Defensa jurídica
Una reclamación puede implicar gastos legales y de asesoramiento. Algunas pólizas contemplan servicios de defensa jurídica dentro de sus coberturas.
¿Qué diferencia existe entre el seguro de la clínica y el seguro de responsabilidad civil?
Son conceptos relacionados, pero no necesariamente equivalentes.
El seguro de responsabilidad civil está orientado a determinados daños y reclamaciones frente a terceros. En cambio, una póliza para una clínica puede integrar diferentes coberturas destinadas a proteger también las instalaciones, los bienes, los equipos médicos, el instrumental u otros elementos del centro.
Por tanto, contratar únicamente una cobertura no significa que toda la clínica esté protegida.
La solución adecuada dependerá de los riesgos concretos de cada clínica.
Cómo elegir un seguro para una clínica
Antes de contratar una póliza, conviene responder a varias preguntas sobre la actividad.
¿Qué tipo de servicios sanitarios ofrece la clínica?
La aseguradora debe conocer las actividades que desarrolla el centro para determinar el nivel de riesgo y las coberturas necesarias.
¿Se atienden pacientes diariamente?
Si la clínica recibe un número elevado de pacientes, es importante comprobar cómo contempla la póliza esta circunstancia.
¿Qué equipos e instrumental se utilizan?
Los equipos médicos pueden representar una inversión considerable y conviene valorar si necesitan una protección específica.
¿Cuántos trabajadores tiene la clínica?
La dimensión de la plantilla puede modificar las necesidades de cobertura y los riesgos asociados a la actividad.
¿Se realizan tratamientos o procedimientos sanitarios?
Si el centro realiza tratamientos o procedimientos médicos, este aspecto debería analizarse antes de contratar para determinar las coberturas adecuadas.
¿Qué límites y exclusiones tiene la póliza?
No basta con saber qué coberturas aparecen en el contrato. También es fundamental conocer sus límites y exclusiones.